Arabia Saudí y el Plan 2030: contexto general
Arabia Saudí, un país que hasta septiembre de 2019 no podías visitar a no ser que fueras por peregrinación como musulmán o con permiso especial de trabajo, quiere convertirse en referencia turística mundial para el año 2030.
En los últimos años se han extendido por las redes sociales y medios de comunicación miles de referencias, vídeos, reels y posts sobre proyectos futurísticos y megalómanos promovidos por el Estado saudí: The Line, The Box, Trojena, Oxagon…

Sin duda, la visibilidad de estas descomunales infraestructuras, viables o no, ligadas al desarrollo tecnológico, energético, inmobiliario y turístico, está situando a este país —hasta ahora conocido principalmente por su producción petrolífera— en la primera división de la geopolítica y el desarrollo mundial.
El viaje de Estudio b76: de la expectativa a la realidad
Desde Estudio b76, como arquitectos especializados en el sector hotelero que durante 50 años hemos conocido el nacimiento y evolución de la hotelería en España, deseábamos conocer cuánto de realidad o ficción tiene este Plan 2030 impulsado por el Príncipe Bin Salmán.
Con este objetivo, una delegación de Estudio b76 viajó durante 10 días al país petrolero y ahora también futuro destino turístico de primer orden.
No era nuestro objetivo valorar los futuribles, sino constatar la realidad de la transformación turística ya materializada y de los cambios sociales a los que inseparablemente va asociada.
Nuestro recorrido nos llevó desde Jeddah, con su centro histórico de Al Balad, hasta la región de Neom, donde se está construyendo The Line —ciudad futurista de 170 km de longitud y 500 m de altura—, pasando por la histórica ciudad y alrededores de Al Ula, entre montañas, desierto y oasis.

Al Ula: territorio, patrimonio y visión estratégica
En este artículo vamos a centrarnos en esta última región: Al Ula.
The Royal Commission for Al Ula (RCU) es la entidad gubernamental responsable de los proyectos de infraestructuras y hoteleros que están convirtiendo esta región, hasta hace poco proscrita, en una de las realidades turísticas más sólidas del plan saudí.
Es un territorio único a nivel mundial por su perfecta combinación de belleza natural y riqueza histórica, declarado Patrimonio Mundial de la UNESCO. Oasis fundamental de las rutas caravaneras del incienso, la mirra y la seda que conectaban el Índico y el sur de la península arábiga con el Mediterráneo; cuna de civilizaciones como la Dadanita y Nabatea; ruta de peregrinación y parada del ferrocarril otomano que unía Damasco y Medina. 7.000 años de historia continuada.

Entender la riqueza histórica, el respeto por el entorno natural y el desarrollo económico y social de las tribus que tradicionalmente han habitado Al Ula y su entorno son los retos sobre los que se ha cimentado la actuación de The Royal Commission for Al Ula, permitiendo que los desarrollos turísticos construidos hasta la fecha alcancen una calidad envidiable.
El proyecto ha implicado más de 2.000 millones de USD, invertidos en infraestructura esencial —incluida la aeroportuaria— y en equipamientos turísticos como el auditorio polivalente de Maraya o el complejo del valle de Ashar, todo ello bajo el nombre de “Journey Through Time Masterplan”.
El objetivo para 2030 es aumentar la actual oferta hotelera de 900 a 5.000 plazas, mediante colaboración público-privada y una gobernanza sólida.
Os proponemos un recorrido de sur a norte por las instalaciones y puntos turísticos en los que tuvimos la fortuna de alojarnos o que pudimos visitar.

Al Ula Old Town: habitar la historia
Hotel Dar Tantora: arquitectura hotelera inmersiva en Al Ula
La primera noche de alojamiento del equipo de Estudio b76 fue en Al Ula Old Town, en el hotel Dar Tantora, promovido por RCU y gestionado por Kerten Hospitality bajo su marca THE HOUSE.

Este hotel, proyectado por la arquitecta egipcia Shahira Fahmy junto al equipo de diseño de The Royal Commission, se integra en simbiosis con los restos de la antigua ciudad de Al Ula, convirtiendo a los huéspedes en protagonistas de la historia.

Todas sus estancias —las antiguas casas de Al Ula— están iluminadas por 1.800 velas, que cada noche el personal del hotel enciende con paciencia y cuidado. Recorrer estos pasillos es un viaje místico por las calles históricas de la antigua ciudad.

Cada rincón es único: descubrir una alberca asomada al oasis o acceder al spa a través de un pequeño patio aromatizado con incienso forma parte de una experiencia inmersiva y sincera.
La gastronomía, dirigida por Jaume Puigdengolas, dialoga con los muros de tapial, la madera y los textiles cuidadosamente seleccionados.

El hotel se funde con el laberinto de callejuelas de la antigua ciudad, permitiendo acceder directamente a su historia, su alma y sus comercios artesanos.
Cualquier descripción de la magia de este lugar escapa a nuestra capacidad literaria. Hay que vivirlo.
Valle de Ashar: arquitectura contemporánea en el desierto

Marchamos después al valle de Ashar, un recorrido exquisitamente urbanizado donde nada sobra y nada interfiere con la visión del paisaje.
Maraya Concert Hall: un espejismo cultural

Diseñado por Florian Boje del estudio Giò Forma, Maraya se concibe como un espejismo del paisaje, un lugar destinado al intercambio cultural y a la atracción de eventos empresariales.


Banyan Tree Al Ula: lujo sostenible y paisaje

Resultado de la colaboración entre RCU y Banyan Tree Holdings Limited, operado por Accor, este hotel está magistralmente insertado en el territorio.
Proyectado por AW2 architecture & interiors, ha recibido el King Salman Charter for Architecture & Urbanism Award.

Su sistema de cubiertas tipo jaima crea ventilación natural y protección solar, camuflando la arquitectura en el entorno.

La piscina entre acantilados es una de las experiencias más memorables del valle de Ashar.
Habitas Al Ula: comunidad y sostenibilidad

Habitas Al Ula es un hotel de 100 habitaciones profundamente conectado con su entorno, donde la sostenibilidad y los espacios sociales son claves.

La arquitectura que alberga piscina, bar y restaurante, junto a elementos escultóricos y deportivos, define el espíritu del resort.
Hegra: patrimonio UNESCO y reutilización arquitectónica
Del valle de Ashar nos trasladamos al parque arqueológico de Hegra, Patrimonio Mundial de la UNESCO.
Chedi Hegra: una estación otomana convertida en hotel

Una antigua estación del ferrocarril otomano ha sido transformada en un hotel 5*, gracias a la sensibilidad de RCU, GHM Hotels y Giò Forma Studio Associato.

El interiorismo, con mobiliario de Poltrona Frau, respeta los elementos restaurados y eleva la experiencia.

Al Ula desde el aire: la experiencia del paisaje

Como cierre de la experiencia, nos elevamos en globo aerostático para contemplar el amanecer sobre el desierto, las montañas, el oasis y las tumbas nabateas.

Desde esa perspectiva, la inmensidad y belleza de Al Ula se comprenden en toda su magnitud.
Sharaan Desert Resort: visión futura de Al Ula

A tan solo 45 minutos al noroeste del centro de Al Ula, el arquitecto Jean Nouvel, proyecta un resort exclusivo, excavado en las montañas de la Reserva Natural de Sharaan: Sharaan Desert Resort
Con clara referencia a la Arquitectura Navatea, este proyecto busca conectar esta herencia con un diseño contemoraneo que de forma cultural se rinde al paisaje y a la historia del lugar.

Esta estructura contendrá 40 suites, varias villas privadas y un centro internacional para cumbres y runiones de alto nivel, bajo parámetros de sostenibilidad y bajo impacto según los principios de la Al Ula Sustainability Charter bajo los que se rige todo el planeamiento y estrategia de RCU para la region.
